sábado, 24 de abril de 2010

TRIPLE TEST PARA CAMBIAR EL MUNDO



Las piedras transformadas en pan

¿Es vulnerable tu hermano? Aprovecha la ocasión y compra su alma por algunas migajas de pan o un plato de arroz. Aduéñate de sus derechos por un plato de lentejas. Toma posesión de su tierra a cambio de chucherías y cuentas de colores. Conviértete en dueño de sus recursos por un puñado de dólares. Véndele tu democracia y tu religión, incendiando su país y robándole su petróleo. Apodérate de su libertad y hazle tu esclavo a cambio de aguardiente, opio o viejos fusiles. Agregarás todos los gastos a su cuenta y le aplicarás las tasas de interés que te plazcan. Como él no podrá pagarlos, le quitarás todos los bienes que aún le queden. Llegarás así a ser el dueño del mundo y el Mesías de la humanidad.

Tírate desde el campanario y los ángeles te servirán de paracaídas.

Declárate “infalible”- Diles a tus hermanos y hermanas que es imposible que caigas, imposible que tropieces, imposible que te equivoques, porque Dios está contigo y nunca te dejará caer. Entonces tus hermanos y hermanas caerán de rodillas ante ti aclamando tu Santidad y proclamándote Vicario de Dios sobre la tierra. Partirán entonces por legiones a difundir en todas las naciones el reino de tu fe y de tu ley. Quién les obedezca será salvado, quién les desobedezca, condenado.

Para reinar en este mundo, arrodíllate ante quien dirige el mundo.

Tus más hermosos sueños de cambiar el mundo no servirán para nada, a menos que te sometas a quien domina el mundo. Quienes dominan el mundo son el Dinero, las Armas y el Sexo. Ellos son los dioses del mundo. Ponte a su servicio, sé su esclavo, adóralos, obedece ciegamente su ley y entonces te será dado el poder sobre todas las cosas. Te convertirás en Señor del Universo. Sólo mediante las Armas y el Dinero podrás vencer y cumplir tus grandes objetivos. Y el Sexo será tu recompensa.

Las tres respuestas de Jesús:

No se cambia el mundo aceptando pequeños regalos que te encadenan y te corrompen, ni por decretos infalibles, ni con dólares y bombas inteligentes porque:

- No sólo de pan vive el hombre, sino de reconocimiento, de respeto, de dignidad, de verdad, de libertad, de justicia, de compasión.

- Dios sólo camina junto a los humildes.

- El porvenir (o sea la salvación) de la humanidad no podrá encontrarse en lo que produce muerte, sino sólo en lo que da vida[1].

[1] Mt 4,1-10